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  • Estrategias de valor para los proyectos TI

    Los recursos y el tiempo en los negocios son limitados en cualquier compañía, por lo que evaluar proyectos TI es necesario. Analizar y priorizar a la empresa adecuada para mejorar la productividad acorde a la estrategia del negocio es realmente vital.

    En muchas organizaciones, aún se abordan los proyectos TI de forma departamental sin tener en cuentan el impacto estratégico del negocio. Haciendo esto, las empresas corren el riesgo de competir consigo mismas para captar recursos, proyectos y personas. Por ello, es recomendable analizar, evaluar y priorizar estas iniciativas, siguiendo unos simples pasos.

    1. Planificar a nivel estratégico
    El primer paso en la buena dirección es que los gestores de cada proyecto participen en la planificación estratégica. Se trata de mantener una sesión, que alinee el proyecto y la estrategia de la empresa, y de crear una primera hoja de ruta, con ciertos hitos, en los que se revisan los resultados periódicamente.

    2. Identificar los motivos que impulsan el proyecto TI
    Los proyectos pueden estar motivados por varios factores, como obtener una ventaja competitiva, ahorrar costes, mejorar la eficiencia operativa, cumplir normativas legales o fiscales, mejorar la calidad o reducir riesgos. Lo fundamental es identificar bien los motivadores por los que se inició un proyecto para no desviarse a lo largo del desarrollo.

    3. Cuantificar el valor estratégico
    Determinar el impacto y resultados que se esperan de un proyecto, a priori, permite entender mejor y cuantificar el valor estratégico de cada uno, y su impacto inmediato y a largo plazo, así como los beneficios previstos de cada proyecto. Los riesgos de no iniciar determinados proyectos también tendrán que sopesarse con cuidado.

    4. Determinar qué factores pueden influir en el éxito del proyecto
    Otros factores habituales que se deben considerar cuidadosamente son el retorno de la inversión (ROI), los fondos presupuestados, los recursos disponibles, o el tiempo, y si hay cualquier dependencia o limitación.

    5. Crear una métrica de evaluación y priorización
    Crear una serie de criterios de evaluación para los proyectos nos va a permitir seguir una calificación homogénea para cada uno de ellos. Diversas técnicas se pueden utilizar a la hora de evaluar, una opción es una escala ponderada para poner una calificación en cada uno de los criterios creados anteriormente. En función de la nota obtenida realizaríamos la priorización de los proyectos.

    6. Cerrar el proceso de planificación
    Después de ponderar y priorizar los proyectos minuciosamente, es necesaria la dirección para revisar la evaluación del proyecto y las bases de priorización. En definitiva, hay que asegurar que la estrategia a seguir está clara por parte de todos.

    Fuente: CIO

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    14/01/2016