El progreso nunca para y la conciencia de cambio tampoco

Trabajando la observación nos damos cuenta de quién somos y quién queremos ser respecto a lo que ocurre en cada cambio en la compañía.

Si de algo podemos estar seguros es de que el cambio y el progreso nunca paran. Lo que sabíamos ayer suma a lo que aprendemos hoy.

La conciencia es la capacidad que tenemos de darnos cuenta de lo que ocurre y esto lo hacemos con el mecanismo de la atención.  Entrenando la observación puedo darme cuenta de quién soy y quien quiero ser respecto a lo que ocurre en cada momento de cambio en la compañía.

Las empresas son seres que nacen, crecen, cambian y evolucionan al ritmo del progreso tecnológico, social y económico. A medida que se desarrollan van teniendo nuevas necesidades tanto para su propia supervivencia como para la supervivencia de sus empleados.

Desde la inconsciencia, nos posicionamos en que todo está afuera, en que soy una víctima y no puedo hacer nada ante los cambios. Y es cierto que yo no puedo cambiar las decisiones estratégicas de la empresa, del gobierno o de mis jefes, pero si puedo hacerme consciente de mí, buscar mi talento y ponerlo a la disposición del cambio en la compañía.

Cuando yo soy consciente del por qué y del para qué de las decisiones de los cambios organizacionales, entonces puedo tener deseo de participar en ellos. Trabajar la conciencia requiere disciplina, requiere atención, requiere comunicación y requiere intención.

«El progreso es imposible sin cambio, y aquellos que no pueden cambiar sus mentes no pueden cambiar nada».

George Bernard Shaw

La actitud positiva, la intención correcta y la proactividad son claves para enfrentarnos a esta época de cambio y son distintivos muy deseables desde el punto de vista de la organización.

Transformar nuestra mente de experto por una mente de explorador, elegir una mente de comprensión por encima de una mente de convicción, cambiar el temor por la valentía, hacer lo correcto por encima de lo fácil y observar desde diferentes perspectivas por encima de la rigidez de visión nos permitirá elevar nuestra conciencia del cambio, ampliar nuestros puntos de vista y ser más flexibles y abiertos ante las adversidades.

«La única forma de darle sentido al cambio es sumergirse en él, moverse con él y unirse al baile»: Alan W. Watts.


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